domingo, 22 de julio de 2007

LOS CELOS


¿AMOR O SENTIMIENTO DE POSESIÓN?

Los celos, ("el vicio de la posesión", como Jacques Cardonne los denominaba) han sido, desde hace siglos, argumento recurrente y fértil de la literatura aunque constituyan también el germen de demasiados sucesos desgraciados y muy reales. Pero, ¿qué son los celos?.

Podríamos definirlos como un estado emotivo ansioso que padece una persona y que se caracteriza por el miedo ante la posibilidad de perder lo que se posee-tiene, o se considera que se tiene-posee, o se debiera tener-poseer (amor, poder, imagen profesional o social...).



En el ámbito sentimental, el rasgo más acusado de los celos es la desconfianza y sospecha permanentes en el otro que tiñen, y perjudican gravemente, la relación con la persona amada. La mayoría entendemos por celos ese confuso, paralizador y obsesivo sentimiento causado por el temor de que la persona depositaria de nuestro amor prefiera a otra en lugar de a nosotros.

Cuando se muestra en su forma aguda, el origen de los celos hay que buscarlo en situaciones neuróticas o, en general, psicopáticas. Algunos autores creen que el sentimiento de los celos es universal e innato. Linton, por ejemplo, ve una prueba de esta tesis en el hecho de que en las Islas Marquesas, donde la libertad sexual es prácticamente total, los indígenas manifiestan sus celos sólo cuando están ebrios; es decir cuando su control voluntario, su raciocinio, ha disminuido.

Podemos pensar por tanto, que cuando nos mostramos celosos experimentamos sensaciones inherentes a nuestra condición de seres humanos y, a la vez, manifestamos un comportamiento adquirido y heredado de nuestra cultura y modus vivendi.

Las personas muy celosas son, frecuentemente, apasionadas, ansiosas, un poco sadomasoquistas y neuróticas, y proyectan en su entorno humano sus propias tendencias a la infidelidad. Buscan con avidez todas las pruebas de su presunto infortunio y se muestran refractarios a los argumentos racionales que les trasmiten las personas cercanas con las que se sinceran.

Los celosos delirantes que se sienten abandonados, menospreciados y burlados, pueden llegar hasta la tragedia de perseguir con odio a su "amor" y no vacilarán en atacarlo. De ahí que este sentimiento de los celos genere tantos problemas, no sólo en la seguridad física de las personas directamente afectadas por casos criminales sino también en el equilibrio emocional de otras muchas cuyo bienestar psicológico se ve amenazado. Cuando en una pareja surge el miedo a la separación, éste se manifiesta en forma de celos, de persecución al cónyuge en su hipotética infidelidad, controlándole y pretendiendo obligarle a que sea fiel. Cuanto más persigue a su pareja con celos, tanto más se siente impulsado el perseguido o perseguida a demostrar su autonomía, esforzándose en alejarse y no dejarse obligar. Y cuanto más lo hace, tanto más busca el celoso o celosa reclamarle como posesión propia y secuestrar su libertad de movimientos y de sentimientos.

El celoso exige entonces a su pareja la descripción pormenorizada de su supuesta aventura y en su mente se mezclan el miedo al ridículo, a estar en boca de todos, el sentir con dolor que la otra persona vale más, la pérdida de autoestima, un deseo morboso de información (circunstancias de la otra relación, quién es, dónde se ven, desde cuándo.....), un desmedido afán de control, un sentimiento de posesión exacerbado, la agresividad para con uno mismo...

Vive la situación como si de una tortura se tratara e incluso con deseos de venganza, que van desde el encerrarse en el silencio hasta el drama que con tanta frecuencia describen las secciones de sucesos de los medios de comunicación.

Los celos, en contra de lo que podría parecer y de lo que sugieren algunas letras de canciones, argumentos literarios o guiones de películas, no siempre son consecuencia de un gran amor, ni indican cuánto se quiere, se necesita o se desea a la otra persona. Y, normalmente, quienes padecen preferentemente estos ataques de celos son personas muy centradas en sí mismas, que sólo se curarán saliendo de su autoencierro. En muchas situaciones de celos hay, más que amor o miedo a la soledad, otras causas: sentimientos de posesión del otro, de necesidad de controlarle, de inseguridad en uno mismo, de envidia hacia la mayor riqueza de la vida emocional del otro.


REFLEXION

Aunque el articulo se expresa por si solo, quiero acotar que en una relación cuando existen los celos al extremos, es simplemente una muestra de que tenemos que ver que falla dentro de nosotros, ya que la confianza y el respeto por el espacio de nuestra pareja por esos sentimientos están en peligro.

Sugiero que cuando son extremos y dañinos, se abra un canal de comunicación que permita aclarar cada uno de los sentimientos que intervienen, de esta manera el rasgo de inseguridad existentes quedaría anulado y reinaría la fortaleza dentro de la pareja.

Feliz día

Ana Nilsa

martes, 17 de julio de 2007

COMPAÑERO, NO GEMELO




Todos somos diferentes y tenemos muy diversas formas de actuar, pensar y ver la vida. Las muchas particularidades que cada sujeto posee, es lo que lo hace especial y único.

Si se parte de esa premisa, entonces es lógico pensar que para que una relación funcione se necesita mucho respeto por las opiniones de los demás y a la vez saber lidiar con la diferencia. Sin embargo, debido a la educación que todos recibimos, nadie está preparado para manejar la diversidad y no sabe cómo conllevar las singularidades de carácter, personalidad, opinión y pensamiento que existen en una relación.

Es común la idea de que para que una pareja funcione debería ser igual en todos los aspectos, sin embargo no hay nada más lejano de la verdad. La diferencia nos enriquece y hace que la relación sea más emocionante.

Por eso, para que la pareja sea verdaderamente funcional, deberá existir entre las partes un acuerdo de respeto, de tolerancia, de permitir e incluso fomentar esas particularidades. Es gracias a éstas, en primer término que el otro nos atrajo, por lo que no hay razón para que ahora nos moleste.

El compañero es otra persona, con sus propias necesidades y deseos, con su propia historia y sus propias esperanzas, con sus limitaciones y problemas, de la misma manera que nosotros. Podemos crecer junto a esa persona, estar junto a él y compartirlo todo, sin que sea imperativo ser semejantes en todo y partiendo de que somos diferentes.

Claro que para salir avante, habrá que recurrir al verdadero respeto, sin querer imponer nuestras ideas siempre, también habrá que practicar una comunicación sana y constructiva, en la que se expongan los diversos puntos de vista, y además saber ceder.

La comunicación juega un papel fundamental, en la aceptación de las divergencias, ya que así como somos diferentes con respecto a nuestro compañero, también lo somos con respecto a nosotros mismos. Todas las personas cambian, y es muy posible que ese cambio haya ampliado las diferencias con nuestra pareja. Él también habrá cambiado.

Es en estas circunstancias que la comunicación se hace indispensable, pues es la única manera de informar al otro sobre nuestros cambios, así como de que nosotros nos enteremos del cambio en nuestra pareja, para que así siempre sea nuestro íntimo compañero y no se convierta en un extraño.

La evolución es parte de la vida, y nada es totalmente constante, por lo que para nuestra tranquilidad y buena calidad de vida es importante que seamos personas capaces de acoplarnos al cambio que opera tanto en nosotros como en nuestra pareja.

Si se mantienen los sentimientos que han hecho posible la relación, no hay por qué temerle a las alteraciones y pequeñas metamorfosis que cada uno de nosotros sufra a través de la vida; al contrario si basamos el vínculo con esa persona sólo en factores fundamentales y vamos conociendo con el transcurrir de los años las permutaciones y novedades que nos ofrecerá, la relación se tornará más fuerte y no podrá disolverse como humo en el aire.

Así las cosas, no pidas lo imposible y no esperes que tu pareja sea igual a ti o igual a como cuando lo conociste, aprende a ser capaz de adaptarte a las nuevas circunstancias, aprende a ceder, y lo más importante aprende a comunicarte. La diferencia es lo que nos hace seres irrepetibles y es lo que evita el aburrimiento, por lo tanto mejor vivamos con ella y aceptémosla como parte integral de nuestra condición humana.

REFLEXION

Todas la personas en la actualidad van adaptándose a su entorno de una forma rápida, motivadas por la retroalimentación que hace de su entorno.

De igual forma las actitudes que se tienen en principio con la pareja, se van moderando de tal forma que cuando hacemos un retroceso en lo compartido, solamente nos queda de la personas solo el recuerdo de lo que era en un principio.

Esto origina, que caigamos en una constante donde siempre reclamemos que ese ser humano que comparte nuestras noches, no es ni la sombra de lo que era cuando lo conocimos.

Cierto, la gente cambia, pero también nosotros cambiamos, es por eso que la comunicación en la pareja hace que esas nuevas adquisiciones modales, sean en pro de constituir una estructura sólida y abrochar estos cambios en positivo para construir lo mejor de lo mejor.

Ámense mucho esta noche y aprendan a conocer a la persona que tienen al lado, y de igual forma quisiera que el efecto sea en viceversa.

Feliz noche a todos

Ana Nilsa

lunes, 16 de julio de 2007

LA PAREJA DE CARNE Y HUESO




La idealización del compañero es uno de los problemas más comunes con los que tiene que lidiar la mayoría de las parejas.

Por un lado, (y esto es más común en las mujeres) se piensa que el compañero todo lo puede hacer, nunca se va a enfermar, nunca va a tener problemas y es casi un dios. Esto ocurre por un traslado de la admiración que se tenía por el padre (teóricamente hablando desde el psicoanálisis, el complejo de Edipo) hacia la pareja. El compañero llena ese vacío que dejó el padre cuando se volvió mortal. Esto sucede en el momento en que un sujeto se enfrenta a su imagen paterna, la cuestiona, la desmitifica y la ubica en un puesto más humano, más realista.

Como ya el padre no es dios, la pareja pasa a serlo. Pero hay que tener mucho cuidado, el no ver las debilidades del otro hará que siempre esperes demasiado de él y que incluso le exijas más de lo que puede dar. Es por eso que hay que tratar de ser realista y ver los defectos del hombre, no para echárselos en cara, sino para darle su lugar de humano que se puede equivocar y puede cometer errores igual que tú.

Otro problema que es muy generalizado, es el dar por un hecho a la pareja como adivina, que sabe lo que quieres, lo que piensas, y lo que necesitas, debido a que te conoce totalmente.

Aunque esto sería muy hermoso, la realidad es otra. El otro no es un psíquico, no puede adivinar las cosas, ni puede saber de antemano algo, sin que tú
no se lo digas. El problema sobreviene a la hora en que se asume que el hombre sabrá siempre todo, y cuando se descubre que no es así, viene el reclamo y la desilusión. Además se vuelve un obstáculo para la comunicación, pues tú no sientes la necesidad de decir lo que sientes, "para qué si él ya lo sabe".

Esto se da debido a que te has compenetrado tanto con esa persona que pensamos, inconscientemente, que está dentro de nosotras y creemos que debe entender todos nuestros signos y nuestros pensamientos tan bien como nosotras.

En este caso, volvemos a la misma cuestión del realismo: por más que te conozca, por más que esté pendiente de tí, por más que lo intente, no es mago y no puede hacer imposibles. Hay que aceptar que él es igual a nosotras, no mejor ni peor. En caso contrario, los malentendidos serán muchos, y vas a poder disfrutar realmente de tu compañero.

En una relación de pareja nunca se debe asumir nada, nunca debe darse nada por sentado, no hay nada escrito, y todo hay que decirlo, conversarlo. La comunicación es clave en el proceso de no pedir imposibles, de no pelear por algo que el debió entender, o que tenía que ser de una u otra forma.

Trata siempre de comunicarte, de ser realista y de no exigirle demasiado a tu pareja. De esta manera, la relación será más sincera, más unida y más sólida pues no se basará en ideales o en imposibles, sino en realidades.

REFLEXION

Cuando se establece una relación de pareja, muchas veces es tanto lo que amamos que perdemos el sentido de lo que es la comunicación, y pensamos que por estar a nuestro lado la contraparte debe exactamente conocer nuestras inquietudes mínimas, es más lo damos como si estuviese establecido en el contrato de querencias.

Esto hace que la persona que consideramos ideal, casi perfecta para nosotros, se nos caiga del nicho donde la hemos colocado, ya que su reacción ante posibles problemas que se presenten, es totalmente contraria a la que esperamos.

Muchas veces, nos alteramos y en cierta manera recriminamos el hecho de que no haya actuado según se debería, pero pregunto yo ¿en algún momento le dijimos realmente lo que queríamos? Nuestra pareja al igual que nosotros poseemos la intuición divina en muchas de las cosas generales, pero no poseemos un sexto sentido donde tengamos que adivinarle el pensamiento.

Este cuadro planteado, ha derribado a un sin fin de parejas, que creían en la percepción directa de las cosas mínimas, sin utilizar el lenguaje, y por no comunicarse sucumbieron al fracaso.

Esta reflexión aunque dura es motivo de hacer un alto, y verificar como estamos con respecto a nuestra pareja, en que fallamos a nivel de comunicación y visualización del entorno amoroso, mi amigo, este es el tiempo de mover esa energía galopante que tienes y llenar nuevamente tu relación de una comunicación fluida, y de ver a ese ser que amas como una persona que posee defectos pero también grandes virtudes.

Como siempre, ámense mucho pero con respeto y amor.

Ana Nilsa
APARTADO: Mensaje dedicado a Nevil Guerra y a Jenny Gamarra deseando que haya amor en sus corazones.

domingo, 15 de julio de 2007

EL ARTE DE BESAR






El beso ha sido desde tiempos inmemoriales la forma más clara de expresar cariño. Hay un sinnúmero de formas de besar, por lo que es bueno saber exactamente cómo hacerlo en el momento indicado.

Ahora bien, hay muchas clases de besos, y en realidad depende más de tu propia creatividad, por eso besar es más un arte que otra cosa. Existen sin embargo, varios besos que ya tienen su lugar y su significación,por lo que se puede empezar por estos.

El beso inocente es aquel que es un simple y corto roce de los labios

sobre la mejilla o la frente. Este tipo de beso expresa más ternura y cariño que un montón de palabras. Este mismo beso, pero dado en los labios es igualmente tierno, con la diferencia de que lleva implícita una mayor cercanía.

El beso en los labios más prolongado incita bastante al compañero, y si en lugar de rozar con tus labios lo haces con la lengua, se irá encendiendo un fuego que difícilmente se logre apagar. También, se puede morder el labio inferior y succionarlo como se hace normalmente con la lengua.


Este beso ya va cargado de mucha connotación sexual. Hazlo lentamente y con cariño, con tus ojos cerrados y mientras lo besas, puedes acariciar su cuello o su cabeza. Esas caricias que acompañan el beso pueden hacer la diferencia y pueden ser el preludio de algo más, pues conforme crece la pasión crece el deseo, y puedes empezar a acariciar partes más tentadoras.

Si buscas un beso que excite la imaginación y las ansias de tu compañero, puedes optar por besarlo en el cuello o en los hombros, en el pecho, o en su espalda. Los resultados serán sorprendentes.

Ya para que el nivel de la pasión se desborde, se puede utilizar el beso en cualquier parte del cuerpo, incluyendo los genitales. El labio humedece lo que toca y lo sensibiliza, por eso es fundamental en el momento erótico.


Ahora bien, cualquier beso puede variar en cuanto a lo que es presión o duración. Los besos apasionados tienden a ser más largos y a hacer una mayor presión sobre la parte que está besando, pero si sabes jugar con estos dos factores, verás como puedes ir estimulando todos los instintos de tu compañero.

Uno de los besos que resulta muy íntimo es aquel que se da en los dedos de las manos o en los pies, pues como estas zonas normalmente nos son accesibles en otra circunstancia, cuando se trata de demostrar tus sentimientos hacia tu compañero este beso es perfecto. Los dedos se caracterizan además, por ser de las partes más sensibles que tenemos pues tienen una gran cantidad de terminales nerviosas.

En fin, el beso es muy personal y sólo tú sabes cómo darlo, sin embargo es importante que recuerdes que es la forma más segura de demostrar lo que sientes. Por eso, aunque no sea un momento erótico, el beso apasionado y prolongado con tu pareja creará vínculos que difícilmente se romperán. Prueba este delicioso arte, verás que sus encantos son ilimitados.

REFLEXION

En una ocasión anterior publique la historia del beso, en esta oportunidad coloco sus técnicas, aunque demás esta decir, que cuando ese momento mágico se nos presenta las herramientas son personales, pero un preámbulo ante este hecho no esta mal, para todos.

Estas reflexiones permiten que al interactuar con la persona amada la sorprendamos, sea por primera vez, o simplemente porque nuestra rutina sea de un 80% y un 20% de ingenio, al leer estas líneas, se que entraras en una reflexión interna y por curiosidad tan solo, intentaras hacer algo de lo que se coloca aquí.

Sientan, impáctense, sean dos en uno solo, vivan el amor en toda su expresión, besen con intensidad, y verán que la vida se expande en mosaicos de emociones, sin nombres, sin tiempos y sin espacios.

Ámense mucho

Ana Nilsa

Apartado: Espacio dedicado a mi amigo Juan Carlos Muñoz quien en estos momentos esta leyendo estas líneas.

sábado, 14 de julio de 2007

LA EXPRESION DE LAS EMOCIONES





Las caricias, las bellas palabras, los cariños y los mimos son expresiones que todos los seres humanos necesitamos para vivir y mantener nuestra estabilidad emocional.

Una relación de pareja se enriquece cuando estas expresiones de los sentimientos son constantes. Por eso, es necesario aprender a expresar lo que sentimos y no olvidar que a todos nos gusta sentirnos queridos.

Contra la soledad y los duros momentos, una caricia es siempre cura asegurada. El corazón se alegra, la sonrisa aparece y todo se ve más claro y con mayor optimismo.

Para que las personas nos sintamos cómodas expresando lo que sentimos es necesario tener confianza y saber que no seremos rechazados. Sin embargo, nunca hay garantía total y en la vida para crecer y ser más felices es necesario tomar riesgos.

No podemos mantener ninguna relación temiendo siempre que nos puedan rechazar. Debemos sobreponernos al temor y tratar de acercarnos a los demás. Por supuesto que para que el acercamiento sea real, es mejor que la expresión sea mútua.

Ahora bien, debemos dejar de esperar que la otra persona se acerque primero, porque si no ninguno dará el primer paso. En el momento que tú lo hagas, la otra persona se sentirá más tranquila de evidenciar sus sentimientos también. Recuerda que cada mimo o palabra de cariño abre una puerta que difícilmente se cerrará, especialmente si se sigue con una expresión sincera constante.

Por otro lado, la apertura mental es un factor fundamental en la expresión de los sentimientos y por lo tanto en las relaciones humanas. Pero no sólo nos referimos a la presencia de tabúes y prejuicios, sino incluso a estar dispuesto a escuchar al otro, a estar dispuesto a recibir una caricia y a retribuirla.

Los besos y el contacto físico no sólo son preámbulo de la relación sexual, es más no deben serlo. En una pareja estable estas muestras de cariño aumentan la confianza y fortalecen el vínculo, por lo que no debe ser únicamente muestras eróticas.

Cuando hay emociones tristes o duras que provocan angustia, como los celos, la inseguridad o la desilusión es igualmente importante que se expresen. Guardarse esas emociones, provocan lo que los terapeutas llaman deuda emocional.

Esta deuda emocional se va acumulando, y un día de tantos estalla provocando un conflicto que podría ser irreconciliable. Por eso, ya sean sentimientos positivos o negativos, es fundamental que se dejen salir y que sean evidentes para la otra persona. De esa forma, el resentimiento será una emoción muy leve en tu relación de pareja y permitirá que el vínculo del amor se afiance.

La expresión de lo que sentimos es lo que permite que haya un verdadero acercamiento con los demás y que las relaciones no sean superficiales. Es la única herramienta que tiene el ser humano para luchar contra la soledad, el aislamiento y la estabilidad emocional.

Por eso, inténtalo. Trata de demostrar aquello que sientes, verás que la experiencia es renovadora y que por lo general los resultados son muy positivos.

REFLEXION

Muchas veces tenemos que expresar lo que sentimos, sean caricias, besos, abrazos, miradas o un sin fin de acciones que motivan al amor.

También cuando tenemos que sentir de alguien es necesario que busquemos el momentos preciso para de manera cordial y precisa le digamos esto que nos esta rompiendo por dentro.

Una palabra al momento correcto puede evitar manifestaciones negativas a futuro, y conservar lo que hasta los momentos se ha presentado en la condición normal.

Para esto es necesario dominar nuestro ego, y permitir perdonar y olvidar, pienso que el perdonar nos hace bellas personas y también nos permite dormir, en nuestra cama en paz y tranquilidad interna.

No hay nada como tener amigos que realmente se interesen por nuestro particular pensamiento y también nosotros en ellos.

A nivel de pareja, el perdón forma parte del avance y crecimiento humano de ambos y es por esto que muchas parejas se ha fortificado y creen permitiéndose el perdonar los errores normales que entre ellos puedan existir.

Por otro lado, si no tienes una pareja en estos momentos, el artículo también te dará las pautas para que cuando llegase el momento de tenerla puedas utilizar herramientas validas para el encuentro.

Con amor

Ana Nilsa