lunes, 16 de julio de 2007

LA PAREJA DE CARNE Y HUESO




La idealización del compañero es uno de los problemas más comunes con los que tiene que lidiar la mayoría de las parejas.

Por un lado, (y esto es más común en las mujeres) se piensa que el compañero todo lo puede hacer, nunca se va a enfermar, nunca va a tener problemas y es casi un dios. Esto ocurre por un traslado de la admiración que se tenía por el padre (teóricamente hablando desde el psicoanálisis, el complejo de Edipo) hacia la pareja. El compañero llena ese vacío que dejó el padre cuando se volvió mortal. Esto sucede en el momento en que un sujeto se enfrenta a su imagen paterna, la cuestiona, la desmitifica y la ubica en un puesto más humano, más realista.

Como ya el padre no es dios, la pareja pasa a serlo. Pero hay que tener mucho cuidado, el no ver las debilidades del otro hará que siempre esperes demasiado de él y que incluso le exijas más de lo que puede dar. Es por eso que hay que tratar de ser realista y ver los defectos del hombre, no para echárselos en cara, sino para darle su lugar de humano que se puede equivocar y puede cometer errores igual que tú.

Otro problema que es muy generalizado, es el dar por un hecho a la pareja como adivina, que sabe lo que quieres, lo que piensas, y lo que necesitas, debido a que te conoce totalmente.

Aunque esto sería muy hermoso, la realidad es otra. El otro no es un psíquico, no puede adivinar las cosas, ni puede saber de antemano algo, sin que tú
no se lo digas. El problema sobreviene a la hora en que se asume que el hombre sabrá siempre todo, y cuando se descubre que no es así, viene el reclamo y la desilusión. Además se vuelve un obstáculo para la comunicación, pues tú no sientes la necesidad de decir lo que sientes, "para qué si él ya lo sabe".

Esto se da debido a que te has compenetrado tanto con esa persona que pensamos, inconscientemente, que está dentro de nosotras y creemos que debe entender todos nuestros signos y nuestros pensamientos tan bien como nosotras.

En este caso, volvemos a la misma cuestión del realismo: por más que te conozca, por más que esté pendiente de tí, por más que lo intente, no es mago y no puede hacer imposibles. Hay que aceptar que él es igual a nosotras, no mejor ni peor. En caso contrario, los malentendidos serán muchos, y vas a poder disfrutar realmente de tu compañero.

En una relación de pareja nunca se debe asumir nada, nunca debe darse nada por sentado, no hay nada escrito, y todo hay que decirlo, conversarlo. La comunicación es clave en el proceso de no pedir imposibles, de no pelear por algo que el debió entender, o que tenía que ser de una u otra forma.

Trata siempre de comunicarte, de ser realista y de no exigirle demasiado a tu pareja. De esta manera, la relación será más sincera, más unida y más sólida pues no se basará en ideales o en imposibles, sino en realidades.

REFLEXION

Cuando se establece una relación de pareja, muchas veces es tanto lo que amamos que perdemos el sentido de lo que es la comunicación, y pensamos que por estar a nuestro lado la contraparte debe exactamente conocer nuestras inquietudes mínimas, es más lo damos como si estuviese establecido en el contrato de querencias.

Esto hace que la persona que consideramos ideal, casi perfecta para nosotros, se nos caiga del nicho donde la hemos colocado, ya que su reacción ante posibles problemas que se presenten, es totalmente contraria a la que esperamos.

Muchas veces, nos alteramos y en cierta manera recriminamos el hecho de que no haya actuado según se debería, pero pregunto yo ¿en algún momento le dijimos realmente lo que queríamos? Nuestra pareja al igual que nosotros poseemos la intuición divina en muchas de las cosas generales, pero no poseemos un sexto sentido donde tengamos que adivinarle el pensamiento.

Este cuadro planteado, ha derribado a un sin fin de parejas, que creían en la percepción directa de las cosas mínimas, sin utilizar el lenguaje, y por no comunicarse sucumbieron al fracaso.

Esta reflexión aunque dura es motivo de hacer un alto, y verificar como estamos con respecto a nuestra pareja, en que fallamos a nivel de comunicación y visualización del entorno amoroso, mi amigo, este es el tiempo de mover esa energía galopante que tienes y llenar nuevamente tu relación de una comunicación fluida, y de ver a ese ser que amas como una persona que posee defectos pero también grandes virtudes.

Como siempre, ámense mucho pero con respeto y amor.

Ana Nilsa
APARTADO: Mensaje dedicado a Nevil Guerra y a Jenny Gamarra deseando que haya amor en sus corazones.

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